
- Gracias a sus fermentos, el yogur se convierte en un aliado esencial para la salud en todas las etapas de la vida.
- Al tener un bajo contenido en lactosa, favorece la digestión y puede ser una opción apta para intolerantes.
- Entre otros beneficios, el yogur refuerza el sistema inmunológico y contribuye a la salud metabólica.
El yogur es un alimento asequible, fácil de consumir y lleno de nutrientes esenciales. Su impacto en la salud tiene efectos positivos en la digestión, el metabolismo y el sistema inmunológico. Pero, ¿cómo explica la ciencia sus beneficios? En este artículo te contamos cómo el yogur puede contribuir al bienestar general y por qué su consumo regular puede prevenir afecciones y enfermedades.
- Digestión de la lactosa
La intolerancia a la lactosa es una preocupación a la hora de consumir lácteos. Esta reacción adversa ocurre cuando el intestino delgado no produce suficiente lactasa, la enzima encargada de descomponer la lactosa. Como resultado, la lactosa no digerida llega al colon, provocando síntomas molestos como hinchazón, gases y diarrea.
Sin embargo, el yogur puede tener efectos beneficiosos en personas con una maldigestión de la lactosa. Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), existe una relación causa-efecto entre el consumo de yogur y sus cultivos vivos y la mejora en la digestión de la lactosa en personas con intolerancia a esta. Es decir, el yogur puede ayudar a reducir los síntomas de intolerancia a la lactosa, siempre que contenga una cantidad suficiente de bacterias vivas.
¿Por qué un lácteo como el yogur ayuda a digerir la lactosa? La clave está en su proceso de fermentación. Durante este proceso, las bacterias lácticas descomponen parte de la lactosa, facilitando su digestión. Además, al estar lleno de bacterias lácticas vivas como Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus, hace que se mejore la tolerancia.
Gracias a estas propiedades y a su bajo contenido de lactosa (aproximadamente 4 g por porción), el yogur puede ser consumido por muchas personas con intolerancia, permitiéndoles seguir una dieta equilibrada de acuerdo con las recomendaciones nutricionales.
En cualquier caso, la industria del yogur se ha adaptado a las innovaciones y demandas del mercado, y las personas con intolerancia estricta a la lactosa también pueden encontrar yogures sin lactosa, lo que permite a estos consumidores disfrutar de los múltiples beneficios de este alimento.
- Sistema inmunológico
Los fermentos lácticos presentes en el yogur no solo facilitan la digestión, sino que también favorecen el desarrollo de probióticos, reduciendo la inflamación digestiva y fortaleciendo el sistema inmunológico.
Al ser un alimento nutricionalmente denso, el yogur mejora la calidad de la dieta y ofrece una protección adicional frente a diversas enfermedades. Aporta aproximadamente un 4% de los minerales y vitaminas esenciales para el organismo, incluyendo fósforo (P), magnesio (Mg), potasio (K), zinc (Zn), yodo (I) y vitaminas A, D, B2 y B12. Además, los probióticos que contiene han demostrado efectos beneficiosos en el sistema inmunológico, especialmente en el tracto gastrointestinal.
- Diabetes
La diabetes mellitus tipo 2 (DMT2) es una de las enfermedades crónicas más comunes en la actualidad. El yogur natural, gracias a sus probióticos, puede inducir cambios positivos en el metabolismo.
Los estudios demuestran, además, que este alimento está asociado inversamente con la incidencia de sobrepeso y obesidad, factores de riesgo para la diabetes tipo 2, además de aportar numerosos minerales y vitaminas, como la vitamina K-2, está relacionada con la reducción del riesgo a sufrir este tipo de diabetes.
- Salud del hígado
La microbiota intestinal y su mantenimiento tiene un gran impacto en nuestra salud, incluidos nuestros órganos. Es el caso del hígado, donde las alteraciones en la microbiota desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de enfermedades que afectan a este órgano.
Es aquí donde entra en juego el papel de los probióticos. El yogur, como fuente de estos microorganismos vivos, es un gran aliado para mantener un hígado sano y prevenir enfermedades hepáticas y sus complicaciones, como en el caso de la cirrosis.
También se ha demostrado que su consumo habitual puede ser beneficioso en la enfermedad hepática no alcohólica (NAFLD) gracias a sus nutrientes y su capacidad antiinflamatoria, antioxidante e inmunomoduladora.
- Condiciones gastrointestinales
Por último, el yogur es un alimento de fácil digestión, y su contenido de vitaminas, minerales y probióticos lo convierte en una opción ideal para mantener la salud gastrointestinal. Sus microorganismos vivos favorecen el equilibrio intestinal, protegiendo contra infecciones gastrointestinales y otras afecciones como el estreñimiento.
Además, varios estudios han mostrado que el consumo de yogur es beneficioso para otras afecciones gastrointestinales como las enfermedades diarreicas, el cáncer de colon, la infección por Helicobacter pylori o alergias.
El yogur es mucho más que un alimento básico en la dieta mediterránea; es una fuente de múltiples beneficios respaldados por la ciencia. Incorporarlo regularmente a nuestra dieta es una forma sencilla y accesible de cuidar nuestra salud.