• El yogur es una fuente concentrada de vitaminas y minerales esenciales para el organismo en todas las etapas de la vida. 
  • Incluir alimentos de alto valor nutricional en la dieta diaria ayuda a garantizar un desarrollo saludable. 

¿Sabías que el yogur es un aliado sencillo, pero poderoso, en nuestra dieta diaria? Este alimento destaca por su alto valor nutricional: aporta muchas vitaminas y minerales con pocas calorías, y su fácil digestión lo convierte en una opción ideal para toda la familia. 

Macronutrientes: energía, estructura y absorción fácil 

Los macronutrientes son aquellos nutrientes mayoritarios contenidos en los alimentos y que nos proporcionan la energía necesaria para que el organismo realice sus funciones, entre los que se encuentran las proteínas, los hidratos de carbono y las grasas. 

  • Proteínas  

El yogur contiene proteínas de alto valor biológico, aproximadamente 3 g por cada 100 g de yogur entero natural, lo que significa que incluye todos los aminoácidos esenciales. Son muy útiles para formar y renovar células y tejidos, y contribuyen al mantenimiento de la masa muscular.  

  • Hidratos de carbono  

Procedentes sobre todo de la lactosa, también aportan pequeñas cantidades de glucosa, galactosa, glucolípidos, glucoproteínas y oligosacáridos. Estos últimos despiertan especial interés por su posible efecto prebiótico, el cual podría favorecer una microbiota saludable.  

  • Grasas 

Están compuestas principalmente por ácidos grasos de cadena corta y media, que son fácilmente absorbibles. Según algunos estudios como “Dairy products consumption and risk of type 2 diabetes: systematic review and dose-response meta-analysis”, publicado en PLoS ONE, la grasa láctea del yogur se ha vinculado con una menor incidencia de diabetes tipo 2, síndrome metabólico y obesidad, lo que la convierte en un componente valioso desde el punto de vista metabólico y cardiovascular. 

Además, el yogur es de fácil digestión gracias a los fermentos vivos utilizados en su elaboración – las bacterias Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus -, lo que ayuda a que los macronutrientes lleguen al organismo de una manera más sencilla de asimilar. 

Micronutrientes: minerales y vitaminas esenciales 

Por otro lado, nos encontramos con los micronutrientes: aquellos que necesitamos en pequeñas cantidades pero que son vitales para el funcionamiento celular y el mantenimiento de una buena salud, y son principalmente las vitaminas y los minerales. 

  • Calcio 

Fundamental para el desarrollo y mantenimiento óseo, el consumo de dos yogures aporta unos 350 mg de este mineral. Esto representa entre el 32% y el 44% de lo que recomiendan las guías nutricionales diariamente según la edad o etapa vital. Además, el calcio del yogur se aprovecha mejor que el de otros alimentos porque sus componentes, como la lactosa, facilitan su absorción. 

  • Otros minerales 

El yogur contiene cantidades útiles de fósforo, magnesio, potasio, zinc y yodo, esenciales para múltiples funciones corporales, desde el metabolismo energético hasta la regulación hormonal.  

  • Vitaminas liposolubles  

Este alimento aporta vitamina A y vitamina D, aunque también puede contener vitamina E y K.  

  • Vitaminas del grupo B  

Un yogur entero cubre más del 10 % de las necesidades diarias de B2 y B12, mientras que también aporta fósforo junto con calcio. 

El yogur no solo es un alimento accesible: es una opción completa y nutritiva dentro de la dieta mediterránea. Gracias a este perfil equilibrado de macronutrientes y su rica concentración de minerales y vitaminas, ayuda a establecer una alimentación saludable, especialmente al combinarse con otros alimentos como frutas y frutos secos.